Como en los tiempos del viejo PRI, fraude en consulta

El incidente más relevante se dio en la casilla instalada frente al parque Juventud 2000, cuando un grupo de activistas, encabezado por Rigoberto Campos, quien ha liderado la oposición a la fábrica en la zona rural.

MEXICALI.- Era como volver a los ochentas. Urnas robadas, acarreados, compra de votos, protestas, jaloneos. El primer día de la consulta para establecer si Constellation Brands termina su planta cervecera en este municipio o no, recordó las peores escenas de los fraudes electorales priistas del siglo XX.

El personal de la Secretaría de Gobernación, dependencia encargada de organizar la consulta, se mostró adverso no solamente a los votantes contrarios, sino a la prensa.

“No queremos a la cervecería, nos vale madre”, refirió, indignada, una mujer, al ver que la casilla instalada en el centro comercial Macroplaza del Valle era retirada, bajo el pretexto de que “no existen las condiciones”.

En todas las casillas donde se percibía una atmosfera contraria a Constellation Brands, los representantes de la Segob ordenaban el retiro de las urnas.


Qué es el distanciamiento social


El incidente más relevante se dio en la casilla instalada frente al parque Juventud 2000, cuando un grupo de activistas, encabezado por Rigoberto Campos, quien ha liderado la oposición a la fábrica en la zona rural.

Denuncian acarreo hacia urnas de consulta

“Las condiciones no existen desde que abrieron (la casilla). Es una consulta amañada. Cuando miro el representante de Gobernación que mucha gente quería votar contra la Constellation, quiso reventar la casilla”, aseveró Campos.

El ex líder de la Confederación Nacional Campesina en esta ciudad, dijo que el acarreo “se está dando en Plaza Sendero, en el (ejido) Puebla. La casilla que no anunciaron, porque faltaron cinco por anunciar, la abrieron en la delegación Cerro Prieto. Allá están llevando gente en camiones, de Fevisa”.

Una camioneta tipo panel, color blanco, llevaba votantes a la casilla del ejido Michoacán de Ocampo. Al saber que eran acarreados, un activista les dijo “piensen en la patria”.

En el ejido Nuevo León, las personas que sufragaban debían hacerlo sin secrecía. Es decir, el personal de la Segob podía ver qué opción era votada

“(La subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos) Diana Álvarez Maury vino a hacer un cochinero de este proceso”, exclamó Campos, mientras un grupo de activistas protestaban porque los representantes de la Secretaría de Gobernación retiraron la urna situada afuera de la Plaza Sendero, al ver que había una fila de votantes contrarios.

Campos dijo que “están pagando 100, 200 pesos” y, a fin de que los acarreados pudiesen votar en varias ocasiones, “no les pintan los dedos pulgares”.

De igual forma, identificó a un “un tipo de chamarra café, güero, con lentes, que le dicen ‘comandante’, no trae gafete, no trae insignia, todos se le cuadran, le preguntas su nombre y no lo quiere decir”, como uno de los operadores.

Y dijo que, afuera de la casilla de Juventud 2000, “le echaron un carro encima a mi compañero. Y al que le dicen ‘comandante’ se negó a que viniera una ambulancia, siquiera”.

El cantante Rubén Albarrán, quien viajó desde la capital mexicana para hacer campaña por el ‘no’ a Constellation Brands, ha estado recorriendo las casillas, lo mismo que el abogado Daniel Solorio Ramírez, conocido activista de izquierda y ex catedrático de la UABC.


Te puede interesar:

Back to top button