
Surgen detalles sobre la muerte del hijo de Burillo Azcarraga
Tras darse a conocer la muerte del hijo de 11 años de Javier Burillo Azcarraga el domingo 15 de septiembre surgen más detalles, aunque este no ha sido acusado formalmente.
CALIFORNIA.- Tras darse a conocer la muerte del hijo de 11 años de Javier Burillo Azcarraga el domingo 15 de septiembre surgen más detalles, aunque este no ha sido acusado formalmente.
De acuerdo con medios locales empresario Javier Burillo Azcárraga retornaba de San Francisco, California, tripulando su embarcación Targa Protector, de unos 10 metros, con motores fuera de borda.
Testigos aseguran que no iba a alta velocidad aunque sí había bebido alcohol.

Lo acompañaban su hijo mayor de 27 y el menor de 11 años con necesidades especiales, en un recorrido común para ellos.
Justo cuando iban en la Isla Ángel fueron impactados por una ola que Burillo no previó y esto provocó que los hijos cayeran al agua.
El padre rescató a sus hijos, primero a Miguel que tenía heridas por el contacto con la hélice del motor, luego al menor, pero cuando lo recuperó estaba insconsciente.
Testigos afirman que el niño golpeó su cabeza previo a caer al agua y ese golpe le habría quitado la vida.
Tanto el menor como su hermano, tenían puestos los chalecos salvavidas.
La policía afirma que fueron las maniobras de rescate las que provocaron los golpes al niño.
Una vez en el Club de Yates Corinthian, Burillo llamó al 911 y al llegar los servicios de emergencia declararon sin vida al menor.
También trasciende que a Javier le aplicaron el examen de alcoholemia donde registró niveles por encima del límite permitido.
El empresario fue arrestado momentáneamente acusado de homicidio involuntario. Pagó una fianza de un millón de dólares para quedar libre.
“Este es un horrible y trágico accidente”, dijo a REFORMA Douglas Horngrad, abogado de Burillo.
“No se han presentado cargos. Esperamos que nunca se presenten cargos por la muerte del hijo del Señor Burillo. Él y su familia están destrozados y en duelo”.
Establecido en el código penal de California, el homicidio involuntario es también conocido como homicidio no intencional y dependiendo de las circunstancias, las autoridades locales pueden decidir si existen circunstancias agravantes -como el consumo de alcohol- para determinar el proceso.



