
Esther Morales cobija a madres migrantes en Tijuana
La fundadora del proyecto "Comida Calientita" celebró el Día de las Madres con platillos tradicionales y apoyos para mujeres en movilidad y familias separadas en la Zona Centro.
En el corazón de la Zona Centro de Tijuana, el aroma a barbacoa de pollo y arroz a la jardinera marcó un lunes de esperanza. Esther Morales Guzmán, migrante oaxaqueña y directora del proyecto “Comida Calientita”, transformó la nostalgia de la migración en un banquete comunitario para madres en situación de movilidad.
Empatía nacida de la propia experiencia
Morales, quien reside en la frontera desde hace años, comprende el peso de la distancia. “Pertenezco a las familias separadas”, compartió conmovida. Su motivación radica en ofrecer un espacio de felicidad para quienes enfrentan procesos de deportación o viven en albergues locales, recordándoles que no están solas en fechas tan significativas como el 10 de mayo.
Madres buscadoras marchan en Tijuana este 10 de mayo
Alianza binacional y comunitaria
El evento no solo destacó por la gastronomía oaxaqueña, sino por la suma de voluntades. Donativos de ciudadanos, estudiantes de la UABC y la Universidad Lázaro Cárdenas permitieron la entrega de despensas. Además, colectivos como “Jugamos a Leer” aportaron artículos de primera necesidad y bolsas personales, un gesto simbólico para mujeres que suelen cargar su vida entera en una mochila de documentos.
Diversidad en la frontera
La convivencia reunió a mujeres de diversas nacionalidades, incluyendo a integrantes de la comunidad haitiana, como Motline, quien ha hecho de Tijuana su hogar desde hace dos años. El evento reafirma a Tijuana como un punto de encuentro y resiliencia para la comunidad migrante internacional.



