
Comunidad LGBT denuncia a “Patrulla Espiritual” por privación de la libertad en Tijuana
Colectivos LGBT en Tijuana denuncian penalmente a la "Patrulla Espiritual" (Clínica Jireh) por privación ilegal de la libertad y discriminación contra una mujer trans.
TIJUANA.– Integrantes de diversos colectivos de la diversidad sexual interpusieron este martes 12 de mayo una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado (FGE) contra la clínica de rehabilitación “Jireh”, popularmente conocida en redes sociales como “Patrulla Espiritual”.
La acusación principal es por el presunto delito de privación ilegal de la libertad, además de actos de discriminación y violaciones a los derechos humanos en perjuicio de Carime, una mujer trans que fue ingresada al centro ubicado en la colonia Residencial del Bosque.
Manifestación en Clínica Jireh-Patrulla Espiritual
Durante una protesta a las afueras del establecimiento, activistas como Eduardo Rodríguez señalaron que la movilización se detonó tras la difusión de videos en plataformas como TikTok, donde se observa a la víctima llorando y suplicando su salida.
“Le violentaron sus derechos y su dignidad como mujer de la diversidad sexual. La vistieron con ropa de hombre y la exhibieron para monetizar su imagen de manera denigrante”, denunció Rodríguez.
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Acusaciones de deshumanización y lucro
Ma. Teresita Díaz Estrada, representante de la Alianza de Marchas LGBT de México, calificó el trato hacia Carime como “inhumano”. Los colectivos sostienen que el centro utiliza el esquema de “becas” para retener a personas de tres a seis meses sin su consentimiento, vulnerando sus garantías individuales bajo el argumento de la rehabilitación por consumo de sustancias.
Postura de “Patrulla Espiritual”
Por su parte, el administrador del centro, identificado como “El Chiquitín”, realizó una transmisión en vivo en la que minimizó las acusaciones de discriminación por identidad de género, afirmando que el único objetivo es ayudar a las personas a salir de las adicciones y que contaba con el aval de los familiares.
Sin embargo, los activistas confirmaron que ya existen otros procesos legales en curso contra el centro por métodos similares y pidieron a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) una revisión exhaustiva de estos espacios.



