
Centro para jornaleros en San Quintín abre con servicios de salud y trabajo
Centro para jornaleros en San Quintín fue inaugurado para ofrecer salud, seguridad social, apoyo laboral y atención integral a familias trabajadoras del campo.
Centro para jornaleros en San Quintín fue inaugurado por el Gobierno de México como parte del Plan de Justicia para las y los trabajadores agrícolas de esta región de Baja California. El nuevo espacio concentrará servicios de salud, atención jurídica y psicológica, trámites de seguridad social, programas de bienestar y acciones laborales para una población que durante años ha denunciado rezago en derechos básicos.
La apertura del centro se realizó en la colonia Nueva Era, en San Quintín, y fue presentada como una respuesta a demandas históricas de familias jornaleras, muchas de ellas originarias de estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, que se establecieron en esta zona agrícola. La apuesta oficial es que, en un solo lugar, las personas trabajadoras del campo puedan acceder a orientación, acompañamiento y trámites sin tener que desplazarse a distintas oficinas.
Durante el acto, funcionarias y funcionarios federales señalaron que este espacio busca atender temas de salud, vivienda, seguridad social, empleo formal y cuidado de niñas y niños. También se informó que el centro será un punto para recibir denuncias, registrar a personas en programas sociales y fortalecer la atención a mujeres jornaleras que enfrenten violaciones a sus derechos.
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Centro para jornaleros en San Quintín reunirá salud, trabajo y bienestar
Uno de los ejes centrales del nuevo espacio será la atención integral a personas trabajadoras agrícolas y sus familias. De acuerdo con lo informado durante la inauguración, la Secretaría de las Mujeres ofrecerá atención psicológica y orientación jurídica gratuita para mujeres que lo requieran.
Además, la Secretaría de Bienestar señaló que el centro forma parte de una estrategia más amplia para atender necesidades sociales y de salud en San Quintín. La intención es que este punto opere como una ventanilla de servicios para personas jornaleras, pescadoras y pescadores, así como para otras familias trabajadoras de la región.
En materia laboral, se anunció el impulso del Certificado Laboral para la Agroexportación, una herramienta que buscará certificar a empleadores que garanticen salario justo, seguridad social, atención médica, pensiones y acceso a vivienda. La meta, según lo expuesto, es avanzar en la formalización del empleo agrícola en una de las zonas con mayores señalamientos por precariedad laboral.
Qué servicios ofrecerá el centro en San Quintín
El nuevo centro permitirá realizar registros a programas de bienestar, credencialización del Servicio Universal de Salud, atención a quejas y denuncias, revisión de contratos laborales y vinculación para personas buscadoras de empleo. También habrá acompañamiento especializado para trabajadoras, especialmente en casos de vulneración de derechos.
Por su parte, el IMSS informó que en este espacio podrán realizarse hasta 150 trámites, entre ellos afiliación, búsqueda o asignación de Número de Seguridad Social, corrección de datos, altas patronales y constancias de semanas cotizadas. En paralelo, se explicó que el instituto mantiene 14 acciones dentro del plan para San Quintín, incluyendo unidades médicas móviles, prevención y planificación familiar, así como la reconversión del Hospital Rural en Hospital General de Zona.
Centro para jornaleros en San Quintín y el reto de los derechos laborales
La apertura de este espacio ocurre en un contexto donde San Quintín ha sido durante años símbolo de las deudas del Estado con las personas jornaleras. Hablar de justicia en esta región no solo pasa por abrir oficinas, sino por garantizar condiciones reales de trabajo digno, acceso efectivo a salud, seguridad social y protección para las familias que sostienen buena parte de la producción agrícola.
También se informó que desde la Secretaría de Agricultura se trabaja con pequeños productores de la zona para promover programas como Cosechando Soberanía y Bienpesca, este último con 766 pescadoras y pescadores atendidos con apoyos de 8 mil pesos. La narrativa oficial insiste en que no puede haber desarrollo agrícola con trabajadoras y trabajadores pobres, pero el reto será que esa afirmación se traduzca en resultados verificables.
El Centro de Atención Integral para Trabajadoras y Trabajadores Agrícolas representa un paso institucional importante, pero su impacto dependerá de cómo opere todos los días, de la capacidad de respuesta de las dependencias y de si logra convertirse en una herramienta útil para una población históricamente excluida de derechos básicos.



