
Casa hogar trans en Tijuana apoya a adultas mayores frente al abandono
Casa hogar trans en Tijuana abrió en la colonia Morelos para apoyar a personas adultas mayores frente a la soledad y el abandono.
Casa hogar trans en Tijuana abrió sus puertas en la colonia Morelos como un nuevo espacio de apoyo para personas adultas mayores de la diversidad sexual, con énfasis en mujeres trans que enfrentan soledad, abandono o falta de redes de acompañamiento en esta etapa de la vida.
El proyecto es impulsado por Susana Barrales, directora de la organización Casita de Unión Trans, quien explicó que este lugar busca funcionar como refugio, punto de encuentro y centro comunitario para una población que históricamente ha vivido discriminación y exclusión, también en la vejez.
Actualmente, el espacio beneficia a alrededor de 30 personas trans adultas mayores en Tijuana. Algunas de ellas cuentan con vivienda propia, pero acuden de manera constante a la casa hogar para convivir, participar en actividades y encontrar un entorno donde se sientan seguras y acompañadas.
Barrales señaló que este esfuerzo responde a una necesidad poco atendida dentro de la agenda pública y social. Explicó que, a lo largo de su trabajo como activista, ha identificado que muchas personas trans llegan a la adultez mayor sin familia cercana, sin redes de apoyo sólidas y con una sensación constante de aislamiento.
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Casa hogar trans en Tijuana: para adultas mayores
La casa hogar trans en Tijuana no sólo ofrece acompañamiento, también funciona como un centro comunitario donde se desarrollan talleres, dinámicas y actividades recreativas, principalmente los domingos. De acuerdo con Susana Barrales, el inmueble cuenta con espacios amplios que permiten realizar reuniones y distintas acciones pensadas para fortalecer la convivencia.
El objetivo no es únicamente brindar resguardo físico, sino construir comunidad. En ese sentido, el proyecto busca atender una dimensión que pocas veces se visibiliza: la vulnerabilidad de las personas LGBT+ cuando llegan a la tercera edad, especialmente en contextos donde la exclusión familiar, económica y social sigue presente.
Barrales subrayó que muchas personas de la diversidad sexual crecieron sin imaginar cómo sería envejecer en una sociedad que durante años les negó reconocimiento. Por eso, dijo, abrir lugares como este significa pensar también en el futuro, en el cuidado y en la dignidad de quienes hoy transitan esa etapa.
Una de las beneficiarias, Cristal Vidrio, reconoció que hoy existe mayor apertura social que en años anteriores, aunque advirtió que todavía persisten obstáculos. Señaló que contar con espacios específicos para personas trans adultas mayores representa un avance importante, pero también un recordatorio de que la inclusión aún está en proceso.
Un refugio para convivir y pedir apoyo
Además de ser una casa hogar, el lugar busca consolidarse como un punto de referencia para personas trans y de la comunidad LGBT+ de la tercera edad que necesiten orientación, acompañamiento o simplemente un espacio de convivencia.
La directora del proyecto explicó que cualquier persona adulta mayor de la diversidad sexual que esté enfrentando dificultades puede acercarse para conocer el espacio y explorar de qué manera puede recibir apoyo.
Casa hogar trans en Tijuana visibiliza una vejez olvidada
La apertura de esta casa hogar también pone atención en una realidad que suele quedar fuera del debate público: la vejez de las personas trans. En muchos casos, llegar a esta etapa implica enfrentar no sólo carencias materiales, sino también abandono, enfermedades, soledad y una falta de espacios seguros.
En Tijuana, este nuevo proyecto intenta responder a esa necesidad desde la organización comunitaria. Más que un albergue, se plantea como una red de cuidado para una población que por años ha tenido que abrirse paso en medio de la discriminación.
Con este espacio en la colonia Morelos, Casita de Unión Trans busca dar un paso hacia una atención más humana y cercana para adultas mayores trans, en una ciudad donde la conversación sobre diversidad y derechos sigue avanzando, pero todavía deja vacíos en temas como el envejecimiento digno.



