El Santuario Mily cumplió dos años de operación en Mexicali como un espacio público dedicado al resguardo, rehabilitación y adopción responsable de perros y gatos rescatados de contextos de maltrato, abandono y negligencia. Durante la conmemoración, la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda encabezó un acto en el que destacó el crecimiento del proyecto y su papel dentro de la política estatal de bienestar animal en Baja California.
De acuerdo con la información oficial, este espacio ha evolucionado desde una respuesta emergente de rescate hasta convertirse en un modelo estatal de atención integral para animales de compañía. En el lugar, perros y gatos reciben valoración médico-veterinaria, alimentación, seguimiento conductual y cuidados especializados antes de ser canalizados a un proceso de adopción.
Actualmente, el Santuario Mily alberga a 210 perros y gatos, y mantiene una proyección de crecimiento para ampliar su capacidad de atención hasta 300 animales. Además del trabajo operativo del personal, el modelo también se apoya en la participación de voluntarias y voluntarios que colaboran en tareas de socialización, cuidado y difusión de adopciones.
Durante el evento por el segundo aniversario, la mandataria estatal encabezó la entrega en adopción de tres perros a familias que les brindarán un hogar. La ceremonia también sirvió para presentar avances en estrategias complementarias enfocadas en acercar servicios y promover una cultura de corresponsabilidad hacia los animales.
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Santuario Mily: rescate, adopción y atención integral
El Santuario Mily se ha posicionado como uno de los principales espacios públicos de protección animal en Baja California, al concentrar servicios de resguardo, recuperación y promoción de adopciones responsables. El enfoque del proyecto no se limita a retirar animales de situaciones de riesgo, sino que incorpora un proceso integral para mejorar sus condiciones físicas y conductuales antes de que sean entregados a una familia.
En ese esquema, el Santuario Mily opera como un punto de atención donde los animales rescatados son evaluados por personal especializado. La intención es que cada perro o gato reciba el tratamiento necesario según su condición de salud, historial de maltrato o nivel de socialización.
Otro de los elementos destacados por autoridades estatales es el papel del voluntariado. La participación de jóvenes y ciudadanos en actividades del Santuario Mily ha permitido reforzar tareas de acompañamiento, difusión y vinculación comunitaria, algo que también influye en la generación de una cultura de cuidado animal.
A la par, el gobierno estatal informó sobre la puesta en marcha del sistema Mily Bus, integrado por unidades móviles que recorrerán colonias de Mexicali para facilitar ferias y módulos de adopción itinerantes. El objetivo es acercar el proceso de adopción a más familias y, en algunos casos, concretar entregas domiciliarias de perros y gatos.
Mily Bus buscará llevar adopciones, vacunación y esterilización a colonias
La secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Norma Elvia Martínez Santos, explicó que el Mily Bus permitirá fortalecer la presencia territorial del programa. Estas unidades móviles, obtenidas mediante un donativo de la iniciativa privada, estarán enfocadas en acercar animales en adopción a distintos puntos de Mexicali.
Además, se prevé que esta herramienta sirva para reforzar, en coordinación con la Secretaría de Salud estatal, campañas de esterilización y vacunación en colonias. Esa parte del proyecto apunta a una estrategia más amplia de bienestar animal, no solo basada en el rescate, sino también en la prevención y la atención comunitaria.
Santuario Mily amplía su modelo de protección animal en Mexicali
El crecimiento del Santuario Mily también refleja una mayor visibilidad institucional del tema de bienestar animal en Baja California. La meta de ampliar su capacidad y fortalecer la adopción responsable coloca a este espacio como una referencia dentro de los esfuerzos estatales para atender a perros y gatos en situación de abandono o maltrato.
Más allá del aniversario, el reto será sostener el modelo con recursos, seguimiento veterinario, campañas permanentes y participación ciudadana. En una entidad con rezagos en materia de protección animal, el funcionamiento de este santuario también abre la discusión sobre la necesidad de políticas públicas más amplias para prevenir el abandono y sancionar el maltrato.







