
Detienen en Tijuana a exagente del Cisen señalado como presunto segundo tirador en el caso Colosio
La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo en Tijuana a Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), identificado como el presunto segundo tirador en el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murriet…
TIJUANA. — La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo en Tijuana a Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), identificado como el presunto segundo tirador en el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido en 1994 en la colonia Lomas Taurinas.
Fuentes extraoficiales confirmaron que la aprehensión se realizó en cumplimiento de una orden federal. Es la segunda ocasión en que Sánchez Ortega es detenido por su presunta participación en el crimen del entonces candidato presidencial del PRI.

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El nombre del exagente volvió a ser tema de interés público en 2024, cuando la FGR retomó las investigaciones y lo señaló formalmente como el posible segundo tirador, tras revisar pruebas periciales y testimoniales recopiladas en los últimos años.
De acuerdo con la versión oficial, Sánchez Ortega era agente del Cisen asignado a la seguridad del candidato, y habría sido liberado poco después del atentado, en lo que la Fiscalía calificó como un “encubrimiento delictivo” que habría involucrado directamente a Genaro García Luna, entonces subdirector operativo del organismo, quien presuntamente facilitó su rescate en Tijuana.

La FGR sostiene que las pruebas de sangre y residuos de disparo lo vinculan directamente con los hechos: su ropa tenía rastros hemáticos coincidentes con la sangre de Colosio, y las pruebas de rodizonato de sodio dieron positivo a disparo de arma de fuego.
Asimismo, diversos testimonios ubican al detenido en el lugar y momento del ataque, y desmienten su supuesta participación en el traslado del candidato tras ser herido.
Hasta ahora, las autoridades no han ofrecido una versión pública detallada del operativo ni del sitio exacto de la detención, mientras el caso vuelve a abrir un capítulo más en la larga y controvertida historia del magnicidio de 1994.



